viernes, 12 de septiembre de 2008

Tu pirata soy yo !




Dalcahue, pequeño puerto de la isla grande de Chiloé. Es de noche, verano del año 2008. Me encuentro junto a mi hermano y un amigo en una larga travesía turística por el sur de nuestro país. Ha sido un viaje bastante extenso y la sed comienza a aquejar nuestras gargantas, el plan consiste en encontrar lo antes posible alguna botillería, donde comprar un par de cervezas y disfrutarlas contemplando la belleza del lugar.

Comenzamos nuestro panorama caminando con toda esa inocencia, tan característica del viajero, sin jamás pensar en encontrarnos con alguna leyenda viviente que no fuese el “Trauco” o el “Caleuche” (historias tan recurrentes dentro de la tradición de la isla), por el contrario, lo que vivenciamos aquella noche puede que incluso abarque el ámbito caricaturesco y la vida real al mismo tiempo.

El trayecto continuó su curso y finalmente logramos dar con una botillería donde el silencio imperaba por aquellos instantes. Cogimos dos cervezas Escudo de litro, preguntándonos de inmediato: ¿Y a quién le debemos pagar? .La respuesta estaba más cerca de lo que pensamos, miramos hacia el mostrador y tras éste se encontraba la historia más sabrosa del viaje: Barba roja, amo y señor de Dalcahue.

Un verdadero personaje jamás se ha de presentar ante un par de santiaguinos sedientos, con su seudónimo así como si nada. Todo lo contrario, es tan potente su presencia que al verlo en persona, tú ya puedes saber con quién estás hablando. En efecto, al acercarnos para realizar la compra, nos encontramos con un hombre de unos cuarenta años, totalmente ebrio, durmiendo y mejor aún, con una frondosa barba roja capaz de cubrir su propio pecho.

Al no recibir respuesta alguna, miramos hacia atrás tratando de buscar a alguien que nos pudiese atender, fue entonces cuando dos muchachos acompañantes del pintoresco pirata, con sus caras llenas de risa pareciesen haber dicho: “¡Tranquilos!, él es capaz de vender esas cervezas”. Por su parte, barba roja nos miró y sólo se remitió a decirnos – Estoy pal’ loly- , aún así demostró oficio de cantinero, entregándonos el vuelto de manera correcta.

Salimos de la tiendita novedosa, pudiendo constatar que tal barbudo pintoresco no era tan sólo un borracho atendiendo un mesón, sino que un emprendedor dueño de la botillería y ferretería más importante de Dalcahue. Además de ser por segundo año consecutivo el acreedor del ajo más grande de la isla de Chiloé. La belleza y tranquilidad del puertito terminó conmoviéndonos tanto, que la primera ronda de cervezas desapareció fugazmente, de modo que decidimos volver donde nuestro nuevo ídolo. Al volver, el pirata ya había vuelto a la vida como un ave fénix, poniéndose de pie para atendernos y preguntar: “¿Qué quieren?”, “Dos escudos más, por favor”- respondimos.

“Ya son las doce”, -dijo el muy barbudo-. Interpretamos la advertencia como señal de cierre de la botillería, pero segundos más tarde entendimos de qué se trataba: pasada la media noche los precios son marca registrada del maestro, por tanto esas cervezas que compraríamos, nos costarían un valor mucho más elevado que las que tomamos minutos antes. Sin embargo en un acto de enorme solidaridad nos dijo: “Ahhhh ¿Ustedes no son de acá?, ya … llévenselas rapidito no más”.

Comenzaba ya a hacer frío y el primer capitulo de nuestra aventura se escribía con matices de misericordia de un lugareño, que nadie sabe en que momento decidió dejarse crecer la barba y teñírsela para posteriormente transformarse en lo que hoy es. Al salir de la tiendita, comprendimos todo lo que había sucedido, encontramos aquél letrero que decía:

“Barba roja, la suerte va hacia ti”.

2 comentarios:

María Valdés dijo...

Don Barba Roja impone. Cuando lo vi por primera vez, estaba descargando mercancía de una camioneta a la botillería, se encontraba molesto por que la gente que lo hacía, no era lo suficientemente rápida. Mis amigos y yo no nos atrevimos a pedirle nada, quería una foto con la leyenda, pero me ganó el miedo.
PD. Qué es la "bola" que tiene en un costado bajo la camisa?

Anónimo dijo...

Hola,soy la hija del barba roja , te explico cacahuata, lo que mi papá tiene bajo la camisa, no es una "bola" como tu dices, es una hernia, que tiene hace mucho tiempo ,antes era una cosa chica , pero ahora donde él hace mucha fuerza en el local , se le ha ido agrando.
Para el que creo como el cuentito, esta lindo , no me gusto del todo , pero cuando venga de nuevo para chiloé se pega una vuelta , adios